El último informe del IPCC sobre el cambio climático revela que los efectos devastadores del calentamiento global se intensificarán en los próximos años si no tomamos medidas para frenarlo.
El aumento del nivel del mar, la disminución de la biodiversidad y eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes y severos son algunas de las consecuencias que se esperan si no se toman medidas inmediatas.
Ante esta situación, la regeneración de ecosistemas se presenta como una solución vital para mitigar los efectos del cambio climático. Los ecosistemas saludables pueden actuar como sumideros de carbono, almacenar agua y regular el clima, reduciendo la velocidad del proceso. Además, la regeneración de ecosistemas también puede restaurar la
biodiversidad y proteger especies en peligro de extinción.









